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Desde hace mucho tiempo llevo queriendo crear y compartir con vosotros alguna receta que lleve 2 de los productos más utilizados en pastelería y los cuales hacen una gran pareja cuando os combinamos en un solo pastel, hablamos como no podría ser de otra forma de la nata montada y las fresas, todo un símbolo de los postres en nuestro país (España).


Y fue justo hace una semana cuando empecé a pensar en cómo combinar estos productos, hasta que después de mucho buscar por internet para encontrar ideas me decidí por hacer una tarta de fresas con nata, pero en vez de usar el típico bizcocho usando hojaldre como base, y la verdad es que he quedado bastante contento con el resultado, ya que la tarta salió bastante buena.
 
Claro que ello no es debido solo al cambio del bizcocho por el del hojaldre, sino al hecho de la cantidad de ingredientes y elaboraciones que lleva, las cuales no son complicadas, pero si requieren de cierto tiempo, por eso para hacerlo más rápido vamos a usar hojaldre fresco comprado en el supermercado.
 
Porque de lo contrario tardaríamos medio día solo en hacer la masa, y a mí me gusta mostraros recetas lo más rápidas y sencillas posibles, que para hacer algo bueno y con sabor no hace falta complicarse tanto la vida. Así que, si queréis aprender a hacer esta sencilla y deliciosa tarta de hojaldre con fresas y nata, no dejéis de leer pues os dejo la receta justo a continuación.
 
Ingredientes para hacer una tarta de hojaldre con fresas y nata:

  • 260 de Hojaldre fresco
  • 600 Gramos de fresas
  • 150 Gramos de azúcar
  • 2 Hojas de gelatina neutra
  • El zumo de medio limón
  • 250 Mililitros de nata para montar
  • 1 Huevo

Pasos para hacer una tarta de hojaldre con fresas y nata:
 
Lo primero que vamos a hacer, es sacar la masa de hojaldre fresca de su envase, la cual habremos comprado con anterioridad en el supermercado, y la extendemos sobre un papel de cocina para poder trabajar la masa. Una vez la hayamos desempaquetado, debemos cortar 2 círculos del mismo tamaño, aunque distinto grosor, para ellos el primer círculo que cortaremos lo apartaremos y lo usaremos para la parte superior, ya que será el más fino de los 2 y será al que menos peso le pongamos encima.
 
Después con la masa sobrante, debemos hacerla una bola, y con ayuda de un rodillo hacer otro circulo que sea del mismo tamaño de diámetro que el otro circulo que ya hemos cortado y reservado, solo que en este caso nos quedara más grueso y por eso lo usaremos para la base de la tarta, ya que esta soportara más peso y por ello la hacemos más resistente.
 
Una vez tengamos ambos círculos de hojaldres recortados, los pintaremos con huevo batido ayudándonos para ello de un pincel de cocina, solo pintaremos las partes visibles de los círculos, ya que pintarlos con huevo lo hacemos para que cuando lo metamos en el horno se quede de un color dorado muy bonito y apetitoso.
 
Después de pintarlos, cogemos un tenedor y pinchamos los círculos a lo largo y ancho de los mismos, para que cuando los metamos en el horno no se hinchen. Una vez los tenemos ya preparados, los ponemos en papel vegetal para horno y los metemos en el horno precalentado a 200 grados centígrados, hasta que estos estén hechos, cosa que sabremos por que se habrán dorado, tras lo cual los sacamos del horno y los dejamos enfriar.
 
Mientras el hojaldre se enfría, cogemos la nata para montar que deberemos haber enfriado antes en la nevera (cuanta más fría mejor), ya que, sino no se podrá montar y la vertemos en un bol, ahora metemos la batidora en el bol y la empezamos a batir, cuando la nata empiece a montarse vamos añadiendo 50 gramos de azúcar poco a poco hasta que la hayamos puesto toda y la nata se haya montado, tras lo cual la metemos en la nevera tapando el bol con papel film.
 
Ahora vamos a hacer la mermelada de fresa casera con la que pintaremos la parte superior de la tarta, para ello cogemos 100 gramos de las fresas menos vistosas pero que estén en buen estado (luego sabréis por qué), les quitamos lo verde y las añadimos a un cazo junto al zumo o jugo de medio limón y 100 gramos de azúcar, tras lo cual lo ponemos a hervir a fuego lento y lo batimos con una batidora hasta que quede todo bien machacado.
 
Cuando ya tengamos las fresas en el cazo batidas y estas estén hirviendo, veremos cómo va saliendo una espuma blanca, esta debemos quitarla con una cuchara y tirarla, mientras nuestra mermelada hierve a fuego medio la iremos removiendo de forma bastante seguida para que no se queme durante unos 10 minutos, tras lo cual añadimos las 2 hojas de gelatina que tendremos que haber hidratado en agua fría anteriormente, escurriéndolas antes de echarlas al caso, removemos durante un par de minutos más hasta que se disuelvas y apartamos la mermelada del fuego y reservamos.
 
Ahora por fin ha llegado el momento del montaje de la tarta, para eso cogemos el circulo de hojaldre más grueso y lo ponemos como base de la tarta, ya que al ser más grueso aguantara mejor todo el peso, y sobre este círculo ponemos la nata montada repartida de la mejor forma posible.
 
Una vez hayamos puesto la nata montada, ponemos sobre esta el otro circulo de hojaldre, en este caso ya solo nos queda uno que es el más fino, porque tiene que aguantar mucho menos peso, y sobre este círculo ponemos un poco de mermelada de fresas con una cuchara o pincel de cocina, pero no poner mucha, solo lo suficiente para que podamos pegar las fresas que vamos a poner a continuación.
 
10º Ahora cogemos las fresas que tengan mejor color y vistosidad, y cortamos sus partes laterales separando el corazón de la fresa de las partes que tengan la piel, que son las que vamos a poner encima de la tarta pegándolas encima de la mermelada que hemos hecho anteriormente, esto lo hacemos así en vez de cortarlas por la mitad y poner mitades de fresas directamente, porque queda más fino y elegante y por qué cuando nos lo metemos en la boca la fresa aporta su sabor sin comerse el sabor del resto del pastel.
 
11º Una vez hayamos puesto los laterales de la fresa por toda la parte superior de la tarta, volvemos a pintar por encima las fresas con mermelada de fresas con ayuda de un pincel, esto las dejara muy brillantes y le aportara un poco más de sabor a fresa, tras todos estos pasos, solo queda meterla en la nevera y dejarla enfriar, tras lo cual podrá degustarse cuando se desee.
 
En fin, hasta aquí la receta de tarta de hojaldre con fresas y nata que os había prometido, espero que os haya gustado, como último consejo os daré que con los corazones de las fresas que han sobrado, podéis cortarlos en pequeños trozos y juntarlo con la mermelada de fresa casera que os haya sobrado, de esa forma tendréis una rica mermelada de fresa casera con tropezones.
 
Espero que os haya gustado la receta y que me contéis vuestra opinión y experiencia con la misma, así como si tenéis cualquier duda preguntarla a través de un comentario, que yo os contestare en cuanto lo lea. A continuación, os voy a dejar unos enlaces que creo que pueden ser de vuestro interés, muchas gracias por vuestra visita y espero que volváis muy pronto.

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