Todo el mundo sabe la importancia de llevar una alimentación sana si queremos tener un buen estado de salud, no solo en el presente, sino también en el futuro, ya que es cuando pagaremos más caro los excesos cometidos en la actualidad. Una alimentación sana y equilibrada es uno de los factores que más influyen en nuestra salud y, afortunadamente, podemos mejorarla por nosotros mismos. Si combinamos una buena alimentación con un poco de ejercicio, tendremos la receta para una vida sana y en forma.

Aceite de coco y palma

Es por eso que cada vez más personas buscan que los productos que compran sean saludables, algo sencillo si nos limitamos a alimentos básicos como verduras, hortalizas, carnes blancas como el pollo, la merluza, el pavo, etc. Sin embargo, la situación se complica cuando queremos comprar otros productos más elaborados como panes, cereales, bollos, ya que generalmente estos contienen algunos añadidos poco saludables.

Incluso muchos productos que se venden como saludables, y que se especifican como tales en sus envases, contienen estos añadidos. Esto hace que la gente los compre y consuma pensando que están comiendo sano, cuando en realidad están haciendo lo contrario. Esto es una estafa manifiesta, que demuestra una gran falta de moralidad por parte de las empresas que recurren a estas prácticas para aumentar sus ventas.

Dos de estos añadidos que poca gente conoce, pero que están en la mayoría de productos elaborados y precocinados que se venden en nuestro país, son el aceite de coco y el aceite de palma. Ambos aceites se extraen de la misma planta pero de partes diferentes y con procesos de elaboración distintos. El aceite de coco se extrae del coco y el aceite de palma de la fibra de la palma. Aunque provienen de la misma planta, sus propiedades no son del todo iguales, las cuales comentaremos a continuación.

¿Engordan el aceite de coco y el aceite de palma?

La respuesta es un rotundo sí. El aceite de coco tiene 862 calorías por cada 100 mililitros y el aceite de palma 884 calorías por cada 100 mililitros. Es decir, son dos de los alimentos más calóricos del planeta, por lo que deben evitarse a toda costa si se desea perder peso.

¿Son buenos o malos para la salud los aceites de coco y palma?

De nuevo, la respuesta es un contundente no. El aceite de coco contiene un 90% de grasas saturadas y el aceite de palma un 50%. A primera vista, se podría pensar que el aceite de palma es más saludable que el de coco, pero ambos son altamente nocivos para la salud. Las grasas saturadas están directamente ligadas al aumento de peso, colesterol y enfermedades cardíacas.

Es probable que encuentren algunos artículos que intenten maquillar estos datos desalentadores, indicando que aún no está claro cómo actúan ciertas grasas y otras historias similares. No he querido profundizar en dichas cuestiones porque es totalmente innecesario. Hay miles de estudios que demuestran que las grasas saturadas son perjudiciales para la salud, y estos dos aceites son prácticamente grasas saturadas puras. Prefiero darles estos datos que lo aclaran rápidamente y que todos podemos comprender al ver la composición del aceite de coco y palma.

Si los aceites de coco y palma son tan perjudiciales, ¿por qué se usan en la industria alimentaria?

La industria alimentaria sigue utilizando estos aceites porque son grasas muy baratas que mejoran el sabor de los alimentos y ayudan a que se conserven en buen estado durante más tiempo. Esto les permite aumentar sus beneficios mientras venden a un precio más bajo, todo ello a costa de nuestra salud.

Lo peor no es solo que se utilicen estos aceites tan perjudiciales, sino que, lejos de disminuir su uso, cada vez se utilizan más en la industria alimentaria. Esto también está causando una rápida deforestación para extender más las plantaciones de palma y obtener todo el aceite de coco y palma necesario para sus productos.

Para aquellos que buscan comer sano para mejorar su salud o simplemente bajar de peso, es importante leer detenidamente la etiqueta de los productos elaborados o precocinados y evitar en la medida de lo posible aquellos que contengan estos aceites. En su lugar, elijan productos que utilicen aceites de calidad como el de oliva o el de girasol, mucho más sanos y nutritivos para nuestro cuerpo.

Espero haber aclarado sus dudas acerca de estos dos aceites vegetales tan usados por la industria alimentaria. Muchas gracias por su visita y espero que vuelvan muy pronto.