Si hay una bebida conocida, adorada y consumida en prácticamente todo el mundo, esa es, sin duda, la cerveza. Una bebida que podemos encontrar de múltiples sabores y tipos: cervezas rubias, negras, tostadas, con sabor a limón e incluso con sabor a muchas otras frutas. No obstante, la más consumida es la cerveza rubia, que se sirve en todos los bares. En algunos lugares, también se le llama "caña", "quinto" o "tercio", denominaciones que hacen referencia al tamaño del botellín en el que se sirven. Esta referencia se calcula en comparación a un litro: un "quinto" es 25 centilitros, es decir, un quinto de litro, y el "tercio" es 33 centilitros, es decir, un tercio de litro.

Cerveza

La cerveza prácticamente forma parte de la cultura de cada país. En España, por ejemplo, no hay nada más típico que quedar para tomar unas cañas en la terraza de un bar. Es uno de los hábitos de sociabilización más extendidos en este país, donde además tenemos una gran cantidad de cervezas artesanales de todo tipo, y donde cada vez hay más pequeñas empresas cerveceras en algunas localidades del país, centradas en hacer cervezas de modo artesanal con toques y propiedades aromáticas únicas de la zona y sus aguas. Esto contribuye al crecimiento económico de las mismas localidades, haciendo que estas bebidas sean aún más especiales que las industriales que se suelen vender.

Se podría decir que hemos montado todo un mundo alrededor de la cerveza. Pero claro, al ser tan consumida han surgido dudas sobre sus efectos en nuestra salud. Todos hemos oído o incluso hemos dicho en algún momento la mítica frase de “barriga cervecera”, basada en la creencia de que la cerveza engorda, provocando la producción y acumulación de grasa abdominal.

Pero, ¿cuanto de cierto hay en esta frase? ¿La cerveza engorda de verdad o es solo un mito? Pues precisamente para responder a esas preguntas, he decidido escribir este artículo con la intención de disipar vuestras dudas sobre tan famosa bebida y así corroborar o desterrar el mito sobre lo saludable que es o deja de ser la cerveza. Las respuestas a las preguntas anteriores las podréis encontrar a continuación.

¿La cerveza engorda o nos puede ayudar a adelgazar?

La cerveza tiene una media de 43 calorías por cada 100 mililitros, es decir, unas 86 calorías por cerveza de botellín pequeño o vaso, y unas 120 calorías por botellín grande o lata. A priori, no es una cantidad excesiva; de hecho, contiene las mismas calorías que la leche desnatada. Además, es un producto natural, sin grasas saturadas y casi sin azúcares, por lo que no es una bebida que se pueda decir que engorde, siempre y cuando se tome con moderación, al igual que cualquier otro alimento o bebida.

¿De dónde viene el mito de la barriga cervecera?

Seguramente proviene de las tapas que suelen tomarse con las cervezas, las cuales suelen ser muy calóricas y ricas en grasas saturadas, como cacahuetes fritos, morro de cerdo, patatas bravas, entre otras. La barriga no aparecerá solo por el consumo de cerveza, sino por una alimentación descuidada y una vida sedentaria.

Así que ahora podréis disfrutar de una cerveza fresquita siempre que os apetezca, sin tener que preocuparos por vuestra figura, ya que, como acabamos de comentar, la cerveza no engorda. Pero no solo eso, esta bebida también tiene varias propiedades positivas que a menudo pasamos por alto, beneficios que son buenos para la salud y que me gustaría compartir con vosotros a continuación.

Propiedades beneficiosas de la cerveza para la salud:

Es una bebida muy diurética: Ya que ayuda a combatir la retención de líquidos.

Fuente de Antioxidantes: Contiene antioxidantes como los polifenoles, que protegen las células del cuerpo contra el daño causado por los radicales libres.

Es rica en silicio: Ayuda a prevenir enfermedades como la osteoporosis, la osteopenia y es fundamental para combatir la enfermedad de Alzheimer.

Mejora la salud cardiovascular: Algunos estudios sugieren que el consumo moderado de cerveza podría estar asociado con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, posiblemente debido a sus efectos sobre el colesterol HDL ("bueno") y la reducción de la inflamación.

Combate el estreñimiento: Mejora el tránsito intestinal y ayuda a prevenir el cáncer de colon.

Ayuda a combatir la anemia: Debido a su alto contenido en vitaminas del grupo B y C, además de minerales.

Tiene efectos antiinflamatorios: Los componentes de la cerveza pueden tener propiedades antiinflamatorias que podrían ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo.

Es buena para la digestión: El consumo moderado de cerveza podría promover la salud digestiva debido a su contenido de fibra soluble y prebióticos.

Ayuda a la relajación y la reducción del estrés: Consumida con moderación y en un entorno relajado, puede tener efectos relajantes que ayudan a reducir el estrés y promueven el bienestar general.

Es muy hidratante: Ya que esta compuesta por un 95% de agua.

Contraindicaciones de la cerveza para la salud:

Consumo excesivo de alcohol: El abuso de la cerveza y otras bebidas alcohólicas puede llevar a la dependencia del alcohol y provocar problemas de salud física y mental, como daño hepático, enfermedades cardíacas y trastornos mentales.

Interacción con medicamentos: La cerveza puede interactuar negativamente con ciertos medicamentos, como antidepresivos, sedantes, analgésicos y otros, alterando su efectividad o potenciando sus efectos secundarios.

Problemas digestivos: El consumo excesivo de cerveza puede irritar el revestimiento del estómago y causar problemas digestivos como acidez estomacal, gastritis y úlceras.

Alergias e intolerancias: Algunas personas pueden ser alérgicas o intolerantes a ciertos ingredientes de la cerveza, como la cebada, el lúpulo o las levaduras, lo que puede provocar reacciones adversas como erupciones cutáneas, hinchazón o dificultad para respirar.

Problemas de sueño y fatiga: Aunque la cerveza puede tener un efecto inicial relajante, el consumo excesivo puede interferir con el ciclo de sueño, causando insomnio o problemas de calidad del sueño.

Riesgos para la salud mental: El abuso crónico de alcohol, incluida la cerveza, puede aumentar el riesgo de trastornos mentales como depresión y ansiedad.

Hasta aquí toda la información que he podido reunir sobre nuestra bebida estrella, la cerveza. Espero que este artículo os haya gustado y os haya servido para resolver vuestras dudas sobre una de las bebidas más famosas del mundo. Os agradecería que compartierais un enlace en redes sociales para que otras personas que puedan tener las mismas dudas puedan resolverlas. Gracias por vuestra visita y espero que volváis pronto.