La mayoría de vosotros, seguramente todos, alguna vez habréis sufrido y probablemente volveréis a sufrir dolores musculares de distinta intensidad después de realizar un gran esfuerzo físico. Ya sea por trabajo, porque habéis hecho deporte, o porque habéis estado haciendo actividades que exijan gran esfuerzo físico, como una mudanza o un trabajo en el jardín.

Agujetas

Estos dolores son conocidos como agujetas. Aunque no son nada grave ni malo para la salud, sí son bastante molestos. No debéis preocuparos a menos que el dolor sea exageradamente intenso, en cuyo caso deberíais visitar a vuestro médico por si os habéis provocado alguna lesión grave. Las agujetas son dolores causados por microlesiones musculares y tendinosas que se producen en el músculo tras hacer un ejercicio físico a una intensidad mayor de lo que nuestro cuerpo está acostumbrado.

Las agujetas no suelen presentarse el mismo día en que se producen dichas microlesiones, sino que son de acción retardada. Aparecen entre 1 y 2 días después del esfuerzo físico que las ha provocado, y el dolor puede extenderse durante varios días, hasta que nuestros músculos y tendones se han recuperado por completo. El tiempo de recuperación varía según nuestro cuerpo y la intensidad de los daños.

Como cualquier problema en esta vida, ya sea de salud o no, lo primero que deberíamos hacer es intentar evitarlas, siguiendo el dicho de “más vale prevenir que curar”. Por eso he decidido escribir este artículo, el cual se compondrá de dos partes. En la primera mitad, os daré unos pequeños consejos para prevenir las agujetas en la medida de lo posible.

Si nunca hacéis ejercicio y de repente realizáis un gran esfuerzo físico, es casi imposible que no tengáis agujetas. Sin embargo, podemos aminorar la intensidad de las que tendremos. Por ese motivo, en la segunda parte del artículo, os mostraré algunos consejos sobre cómo aminorar los dolores o cómo recuperarnos más rápidamente si ya tenemos agujetas.

Cómo prevenir la aparición de agujetas cuando vamos a realizar un gran esfuerzo físico:

Calentamiento: Para intentar evitar las agujetas antes de un intenso esfuerzo físico, debéis realizar un precalentamiento inicial haciendo estiramientos de los músculos que más vais a usar, o, como recomendación, unos pequeños estiramientos de la mayoría de las articulaciones del cuerpo, como estirar y flexionar unas tres veces cada articulación.

Aumento progresivo de la intensidad y tiempo del ejercicio: Esto es especialmente válido para aquellos que empiezan a realizar deporte, ya que el cuerpo tarda tiempo en adaptarse a ese nuevo ritmo de esfuerzo. No podemos pasar de no movernos del sofá a correr 10 kilómetros todos los días, pues provocaremos un gran shock al cuerpo, que pagaremos con unas grandes agujetas al día siguiente. Lo mejor es empezar corriendo, por ejemplo, 2 km al día, y poco a poco ir aumentando la distancia con el tiempo hasta conseguir hacer diariamente lo que necesitemos o queramos.

Finalizar la actividad física de forma progresiva: Cuando estemos realizando una actividad física muy intensa, como correr, no es bueno parar de golpe. Lo mejor es ir reduciendo poco a poco la velocidad los últimos minutos hasta parar completamente. Esto no solo ayudará a que las agujetas sean menores, sino que también es beneficioso para otras partes de nuestro cuerpo, como el corazón.

Alimentación e hidratación adecuadas: Si nuestro cuerpo no está bien alimentado e hidratado, le costará más trabajo hacer el mismo ejercicio, y por tanto, el sobreesfuerzo será mayor, así como sus consecuencias negativas. Si sabéis que vais a realizar un esfuerzo físico grande, podéis alimentaros antes con, por ejemplo, unos frutos secos, que os aportarán una gran cantidad de energía, minerales y vitaminas de forma concentrada.

Cómo aliviar, reducir o atenuar las agujetas después de un gran esfuerzo físico:

Si ya tenéis agujetas, lo mejor para aliviar el dolor es realizar estiramientos con cuidado de los músculos que duelen y masajear la zona con aceites esenciales de eucalipto, romero, lavanda o jengibre. También se puede usar alguna pomada antiinflamatoria, lo cual relajará la zona y disminuirá la inflamación y el dolor.

También son efectivos los baños de agua caliente, que ayudan a que los músculos se relajen y disminuya la inflamación. Sin embargo, como no podéis estar todo el día en la ducha, también podéis aplicar calor con una manta eléctrica o una bolsa de agua caliente.

Comer alimentos ricos en magnesio ayudará a que los músculos se recuperen y, por tanto, a que el dolor desaparezca más pronto, ya que acelera la recuperación de las microlesiones de los músculos y tendones.

El dolor de las agujetas suele durar entre 3 y 7 días. Si dura más o es muy intenso, acudid a vuestro médico de cabecera, ya que podríais tener alguna lesión de mayor o menor gravedad. En fin, hasta aquí los consejos que puedo daros. Espero que os sean de ayuda. Gracias por vuestra visita y espero que volváis pronto.