Ya empieza a acercarse el verano y, con él, el calorcito. Si bien muchos de vosotros tendréis ganas de disfrutar de esos días de playa y montaña aprovechando el buen tiempo, otros estaréis temiendo esos días de bochorno y calor inaguantable. Los cuales, al salir a dar un paseo, nos hacen sudar abundantemente y nos provocan sed. Esto es especialmente común en verano cuando llegan las temidas olas de calor, con temperaturas que a veces alcanzan los 40 grados centígrados.

Calor de verano

En esos días tan calurosos, lo más tentador es encender el aire acondicionado para refrescarnos. Sin embargo, este aparato consume mucha electricidad, que además suele ser costosa. No queremos pagar de más en nuestro recibo de luz, o peor aún, puede ser que se nos haya estropeado el aire acondicionado o simplemente no tengamos uno en casa. Pero no hay que agobiarse, ya que hay algunas soluciones muy sencillas para reducir la incomodidad que trae consigo el verano.

Aunque lógicamente no son infalibles ni sustituirán a esos maravillosos aparatos de aire acondicionado, desde luego, os ayudarán a sobrellevar mejor esta estación y su calor. Por ello, he decidido compartir algunos consejos para sobrellevar mejor esos días tan calurosos y agobiantes del verano, que seguro os ayudarán a combatir el calor de una manera lo suficientemente buena como para estar bien. Espero que os resulten útiles estos consejos que os dejo a continuación.

Consejos y trucos caseros y naturales para refrescarse en verano y combatir el calor:

Come frutas o bebe zumos de frutas naturales de la nevera: Estos, al estar fríos, nos ayudarán a soportar el calor bajando nuestra temperatura corporal y combatiendo la deshidratación producida por el calor.

Bébete un granizado o cómete un helado: Aunque no es tan saludable como lo anterior, te refrescará bastante y, de vez en cuando, siempre sienta bien.

Usa ropa de colores claros: Los colores claros reflejan la radiación del sol, lo que reduce el calentamiento de la ropa y nos mantiene más frescos.

Usa ropa fresca, corta y fina: Opta por prendas frescas y ligeras, preferiblemente de materiales como lino o algodón fino.

Baja el toldo o las persianas: Evita que entre el sol y caliente el interior de tu casa.

Ventila la casa por la noche: Abre las ventanas por la noche cuando la temperatura es más baja para ventilar la casa y reducir el calor.

Bebe agua fría o refrescos sin mucho azúcar: Mantente hidratado y refrescado bebiendo líquidos frescos, incluso si no sientes sed.

Refréscate: Dúchate con agua templada para aliviar el calor, evitando el choque térmico al salir de la ducha.

Come cosas frías y ligeras: Opta por alimentos fríos como ensaladas y frutas, que te refrescarán y te ayudarán a mantenerte ligero.

Aire acondicionado: Si lo tienes, úsalo a 26 grados para gastar menos y hacerlo más saludable. Si no, considera otros consejos de esta lista.

Aire, sin acondicionar: Ventiladores o abanicos son más saludables y consumen menos que un aire acondicionado. Además, bajan la sensación térmica del cuerpo.

Ir a la piscina o a la playa: Disfruta de chapuzones y toma el sol con moderación para mantenerte fresco.

Compresas frías: Aplica compresas frías en áreas clave como la frente, el cuello y las muñecas para reducir la temperatura corporal.

Duchas frías: Tómate una ducha fresca para aliviar el calor y sentirte más cómodo.

Ventilación adecuada: Asegúrate de tener una buena ventilación en tu hogar. Abre las ventanas por la noche y cierra las cortinas durante el día para bloquear el calor.

Menta y mentol: Utiliza productos que contengan menta o mentol, como geles de baño o lociones, para experimentar una sensación refrescante en la piel.

Almohadillas de gel refrigerante: Las almohadillas o cojines de gel refrigerante pueden proporcionar alivio cuando los colocas sobre tu cuerpo.

Hacer actividad física en las horas más frescas: Si haces ejercicio, intenta realizarlo durante las horas más frescas del día, como temprano en la mañana o al anochecer.

Infusiones frías: Prepara infusiones frías de hierbas como menta, manzanilla o jengibre y refrigéralas para tener bebidas refrescantes y sin cafeína.

Frutas congeladas: Congela trozos de frutas como uvas o rodajas de fresas para tener picoteos refrescantes y saludables.

Sombreros y gafas de sol: Usa sombreros de ala ancha y gafas de sol para protegerte del sol y mantener fresca tu cabeza.

Siesta en lugares frescos: Aprovecha la siesta durante las horas más calurosas del día y descansa en lugares frescos.

Caminatas al atardecer: Si disfrutas de actividades al aire libre, considera hacer caminatas o paseos al atardecer, cuando la temperatura disminuye.

En fin, hasta aquí todos los consejos que puedo daros para refrescaros en verano. Yo, al igual que muchos de vosotros, tampoco tengo aire acondicionado, pero estos consejos me han funcionado bastante bien. Espero que os sirvan a vosotros también para pasar un gran verano. Muchas gracias por vuestra visita, y espero que volváis muy pronto a visitarme.