Una de las frases sobre salud y alimentación que más se ha oído desde hace décadas, y sobre la que más polémica ha existido y existe, es la relacionada con la cantidad diaria de agua que debemos ingerir para estar sanos y no debilitarnos. Dicha frase dice que todos debemos tomar 2 litros de agua al día, frase que estoy seguro de que todos habéis escuchado en algún momento, y que desde luego es un mito y algo difícil de cumplir, ya que hablamos de una cantidad de líquido considerable.

Este mito tan extendido y sobre el cual no hay ninguna evidencia científica que lo respalde, probablemente no está muy claro de dónde surgió, pero sí se extendió como la pólvora entre las personas y se le dio y se le sigue dando como verídica. Esto es un error que no nos aporta ningún beneficio y que además nos puede provocar justo lo contrario: problemas de salud.
Una sobrehidratación es tan negativa como una gran falta de ella, ya que un elevado consumo de agua afecta a los niveles de sodio y electrolitos en sangre, haciendo que, si bebemos mucho, los eliminemos a través de la orina y los pocos que se queden en nuestro cuerpo estén más diluidos. Esto puede provocar bajadas de tensión, calambres, entre otros problemas. Por eso es muy importante no tomar ni demasiada agua ni muy poca, ya que la deshidratación puede producir problemas como somnolencia, boca, labios y piel seca, golpe de calor e incluso la muerte en casos muy extremos.
Es por eso que he decidido escribir este artículo, para orientaros sobre la cantidad de agua necesaria para nuestro cuerpo que debemos beber diariamente, así como para desmontar ciertos mitos como el de que hay que tomar 2 litros de agua al día para estar sanos. También os indicaré de qué fuentes podemos tomar dichos líquidos, así como si solo es bueno que dicha agua deba ser siempre pura. Dicha información os la dejo justo a continuación.
¿Cuánta agua debemos beber al día?
Pues, por raro que os parezca, y siempre que estemos sanos y, por tanto, no tengamos ninguna enfermedad, la cantidad de agua diaria recomendada es exactamente la que nos pida el cuerpo. Es decir, debemos beber siempre que tengamos sed, ya que nuestro cuerpo es muy inteligente y siempre que necesita reponer líquidos te lo indica a través de la sed. No se puede decir, como se ha hecho hasta ahora, que se deben beber siempre al menos 2 litros, forzando al cuerpo a beber algo que no necesita ni te está pidiendo, y sin tener en cuenta variables tan importantes como el tamaño de una persona o en qué clima vive. No es lo mismo una persona que vive en el desierto que una que vive, por ejemplo, en Londres; una que corre 20 kilómetros que una que está siempre en el sofá. Cada uno tiene unas necesidades de hidratación distintas según su caso específico, y eso se encargará de decírselo el cuerpo.
Claro que, como he dicho anteriormente, esto es solo en caso de que estemos sanos. Algunas personas enfermas, debido a dichas enfermedades como puede ser los enfermos del riñón, tienen restringida la cantidad de agua que pueden beber. Así como en el caso contrario, podríamos encontrar a gente con infección de orina o gastroenteritis deben tomar mayor cantidad de agua de la que les apetezca, pero en estos casos tan específicos, la cantidad que debéis tomar os la dirá el médico según vuestro caso. Para todos los demás, podéis beber tanta agua como os apetezca.
¿Debemos beber o hidratarnos solo con agua pura o podemos hidratarnos con otros líquidos?
Otro mito a la hora de cuánta agua debemos beber es qué tipo de agua debemos beber. Ya que algunos iluminados defienden, sin ningún tipo de base científica de nuevo, que solo cuenta el agua pura (de botella o del grifo) a la hora de hidratarnos, lo que es completamente una barbaridad. Ya que cualquier líquido, es líquido porque contiene una gran cantidad de agua, la cual nuestro cuerpo absorberá y usará para hidratarse.
Eso sí, siempre será mejor beber agua mineral antes que bebidas con cafeína o con azúcares. La mejor forma de hidratarse es o con agua pura como la mineral, con zumos de frutas naturales y sin azúcares añadidos, comiendo fruta, bebiéndonos un caldo de carne o de verduras. Ya que además de beber agua, si estos líquidos los tomamos con por ejemplo un zumo o un caldo, no solo nos estaremos hidratando sino también nutriendo y alimentándonos.
Mención aparte debemos aconsejaros huir de las bebidas isotónicas, tan anunciadas como perfectas para después del deporte o durante el, con la promesa y la ilusión de ser muy sanas e hidratantes, ya que estas bebidas suelen ser refrescos con una gran cantidad de azúcar. Por lo que solo os recomiendo tomarlas si encontráis alguna versión con 0 azúcares. Ya que estos sí son muy dañinos para nuestra salud, sin embargo eso se les olvida ponerlo en su publicidad, en la que hacen alarde de ser la bebida de los deportistas.
Por ese mismo motivo, os desaconsejo bebidas carbonatadas con azúcares añadidos, o cafeína o taurina, ya que aunque son hidratantes no son sanas debido a estos añadidos. Así que aseguraros de que no los lleven, hoy día de todo hay una versión light o Cero que nos dará todo lo bueno de esos refrescos sin lo malo. De la misma forma, aunque hay mucha gente que no lo sabe, mucho cuidado con el alcohol, ya que las bebidas alcohólicas no solo no te ayudarán a hidratarte, sino que te deshidratarán más aún. Aunque pueda quitarnos la sed, así que mucho cuidado con estas bebidas.
En fin, espero que este artículo os haya servido de ayuda, y que os haya tranquilizado sobre este tema del que tanto se ha oído hablar y se seguirá hablando. Muchas gracias por vuestra visita y espero que volváis muy pronto a visitarme.