El chocolate, ese dulce tan apreciado y consumido utilizado para todo tipo de postres, y que tanto gusta a niños, adultos y ancianos, es, desde luego, un producto muy deseado que podemos encontrar en múltiples formas, ya sea en tabletas de chocolate de distintas purezas, pasteles, tartas y una variedad de productos a lo largo y ancho de este mundo.

Chocolate o cacao

Y es que el chocolate es un producto alimenticio que se consume en todo el mundo y desde hace muchos siglos. De hecho, hay constancia de que los antiguos mayas ya lo consumían, producto que obtenían del cacao, que es la planta de donde proviene tan preciado dulce.

De hecho, al igual que en la actualidad, no solo se consumía un tipo de chocolate o cacao, sino que tenían múltiples formas de prepararlos y los mezclaban con otros alimentos de la época. Por ejemplo, hacían chocolate picante gracias al chile que añadían durante su preparación.

Sin embargo, no fue hasta el siglo XV, cuando Cristóbal Colón viajó a América, que este producto llegó a Europa. Al principio, debido a las extrañas mezclas que se hacían allí, donde lo combinaban con distintas especias y elaboraban bebidas de chocolate amargo, no terminó de cuajar y no se popularizó. Fue gracias a Hernán Cortés, que más tarde intentó traer este preciado alimento de nuevo a Europa, y más concretamente a España, cuando logró que se popularizara.

Como veis, la historia del chocolate es muy larga e interesante, y no fue fácil que se extendiera por Europa. Aunque está claro que, una vez que empezó a extenderse, hay países como Suiza que supieron muy bien cómo sacarle partido, al igual que en el resto de los países del mundo, donde cada uno lo ha ido mezclando y adaptando a los gustos locales.

Pero con el tiempo, al igual que otros alimentos muy famosos, se han extendido varios bulos y mitos sobre él. Por eso, he decidido escribir este artículo para desmentir dichos mitos y prejuicios sobre este gran alimento, que además es muy nutritivo y gusta a la mayoría de la gente. Sin embargo, pocas personas suelen consumirlo de manera periódica debido a falsas creencias infundadas sobre él.

Pero no solo quiero desmentir dichos mitos, sino que también quiero mostraros lo importante que puede ser añadir el chocolate o cacao a vuestra dieta, ya que este cuenta con múltiples vitaminas y minerales que pueden aportar una variedad de beneficios a nuestro cuerpo si lo consumimos. Por eso, he tenido que realizar un poco de investigación para crear unas tablas donde se indique la composición del chocolate y cuáles son sus vitaminas y minerales, las cuales os dejo para que podáis echarles un ojo justo a continuación.

Tabla nutricional del chocolate puro o cacao (aproximado por cada 100 gramos):

  • Energía: ~600-700 kcal
  • Grasas: ~40-50 g
    • Grasas saturadas: ~25-30 g
  • Carbohidratos: ~10-20 g
    • Azúcares: ~5-10 g
  • Proteínas: ~10-15 g
  • Fibra: ~10-15 g
  • Minerales:
    • Hierro: ~10-15 mg
    • Magnesio: ~200-300 mg
    • Fósforo: ~200-300 mg
    • Potasio: ~500-700 mg
  • Vitaminas:
    • Vitamina B2 (Riboflavina): ~0.1-0.2 mg
    • Vitamina B3 (Niacina): ~2-3 mg
    • Vitamina B6: ~0.1-0.2 mg
    • Vitamina E: ~5-10 mg

¿El chocolate o cacao produce granos, espinillas o acné o es un mito?

Una de las muchas falsas creencias sobre el chocolate o cacao es que, si consumes este producto, te llenarás de granos o acné, creencia completamente falsa, ya que no hay ningún estudio científico que haya sido capaz de demostrar tal teoría, aunque sí hay estudios que explican cómo ha podido crearse esa creencia.

El chocolate en sí mismo no produce acné, pero el consumo de altas cantidades de azúcar sí. Dado que muchos chocolates comerciales contienen grandes cantidades de azúcar, esto podría propiciar la aparición de granos, pero no por culpa del chocolate en sí, sino por el contenido de azúcar.

Algo similar ocurre respecto al temor de si el chocolate o cacao engorda, otro mito provocado por lo que se vende como chocolate y en realidad son de todo menos eso, ya que su concentración de cacao es mínima y el problema está en los añadidos de azúcar y grasas.

Si consumimos pequeñas cantidades de cacao o chocolate, especialmente si es puro, no solo no engorda, sino que puede ayudarnos a adelgazar, ya que activa nuestro metabolismo y favorece la quema de grasas. Claro está, para lograr esto, deberemos consumir solo entre 28 y 48 gramos diarios. Para obtener más información, te recomendaría visitar mi otro artículo sobre los beneficios del chocolate, cuyo enlace dejaré al final de este artículo.

Esto es lo que indican los últimos estudios de la doctora Loren Cordain, profesora de biología evolutiva en la Universidad de Colorado. Según afirma, comer chocolate no supone ningún problema para aquellas personas que sufren de acné, siempre y cuando este chocolate sea de calidad, es decir, un chocolate con gran pureza, de al menos el 70%. Estos chocolates, un poco amargos, no contienen una gran cantidad de azúcar y no contribuyen a la producción de acné, a diferencia de los chocolates de mala calidad, que debido a la gran cantidad de azúcar que les añaden, sí pueden propiciar la aparición de granos.

Pero a los chocolates de mala calidad no solo les añaden azúcar, sino también una gran cantidad de mantequilla, o productos poco saludables como grasas provenientes de los aceites de palma o coco, que son grasas puramente saturadas y perjudiciales para la salud. Estas grasas sí pueden contribuir a la producción de acné. Por lo tanto, cuando vayas a comprar chocolate, no solo te fijes en la pureza, sino también en los ingredientes añadidos para evitar estos problemas. Y, desde luego, siempre que lo consumas, que sea lo más puro posible.

Como demuestra el estudio, son los alimentos elaborados con harinas refinadas y los alimentos con alto contenido de azúcar los que contribuyen a la producción de acné. Por lo tanto, si sufres de acné, podrás comer chocolates de gran pureza, pero deberás evitar todos aquellos alimentos fabricados con harinas refinadas y grandes cantidades de azúcar, como las chocolatinas y la bollería industrial en general.

En fin, espero que este artículo os haya gustado y ayudado a desmentir esos grandes mitos sobre el chocolate, que hacen que muchos que lo adoramos no lo toquemos, cuando en realidad es un gran alimento sin problema alguno. Gracias por vuestra visita, y espero que volváis pronto.