Uno de los alimentos más consumidos y apreciados del mundo es, sin duda, la pasta. Está formada por una masa hecha a partir de harina de trigo, agua, sal y huevos de gallina. Aunque mucha gente cree que la pasta es originaria de Italia, en realidad se originó en China. La pasta no llegó a Italia hasta el siglo XIII, cuando Marco Polo la trajo desde China en uno de sus viajes a tierras orientales.

Pastas variadas

Lo que sí es cierto es que desde el siglo XIII Italia se ha ganado a pulso el título de especialista en pasta, ya que gran parte de su gastronomía se basa en la pasta fresca. Los italianos han inventado multitud de tipos de pasta, como los macarrones, los raviolis, la pátina, la lasaña, los ñoquis, los canelones, los tortellini, entre otros.

Con estos tipos de pasta, han creado platos tan famosos y sabrosos que se han dado a conocer en todo el mundo y hoy en día se consumen en todas partes. Algunos ejemplos son los espaguetis a la carbonara, los macarrones con salsa boloñesa, los espaguetis al pesto, la lasaña con tomate, entre muchos otros. Personalmente, me declaro un fan incondicional de estos platos.

Además, hay que mencionar las salsas que acompañan a estos platos, muchas de las cuales también son de invención italiana. Estas salsas son muy sabrosas y versátiles, ya que no solo se pueden usar con la pasta, sino con cualquier tipo de plato, aunque son especialmente geniales para mojar pan.

Debido a la gran fama de los platos hechos a partir de pasta y a la creciente importancia de comer sano, mucha gente se pregunta si la pasta engorda. Hoy en día, la gente busca cuidarse tanto por dentro como por fuera.

Es comprensible, ya que a todos nos gusta vernos bien físicamente. Desgraciadamente, existen multitud de bulos y falsas creencias sobre los alimentos más famosos, como cuáles engordan y cuáles no. Por ello, he decidido escribir este artículo para intentar resolver dichas dudas, centrándome en la pasta, que es el alimento que nos ocupa hoy. La información se encuentra a continuación.

¿La pasta engorda o nos puede ayudar a adelgazar?

Afortunadamente, puedo decir que la pasta no engorda. De hecho, se aconseja un alto consumo de este alimento, ya que 100 gramos de pasta sin cocer contienen menos de un 1% de grasa, 350 calorías y 75 gramos de hidratos de carbono, lo que nos aporta el 15% de las calorías que necesitamos diariamente. Además, no te quedarás con hambre, ya que 100 gramos de pasta sin cocer se convierten en 250 gramos de pasta una vez cocida. Una vez cocida, 100 gramos de pasta tienen unas 114 calorías. Como puedes ver, la pasta es muy poco calórica y un gran aliado para las dietas de adelgazamiento.

¿Cuánta pasta puedo comer sin engordar?

Se recomienda comer hasta 100 gramos de pasta al día sin cocer (250 gramos de pasta cocida). Claro está, hablamos de pasta sin ningún condimento, ya que las salsas que se suelen añadir, como la nata, suelen engordar mucho. Mi consejo es que cuando tomes pasta, lo hagas con tomate o alguna salsa que no sea muy calórica. Hay salsas, como la carbonara y el pesto, que son muy calóricas y pueden arruinar el plato de pasta a la hora de usarlo para adelgazar. Por sabor, te aseguro que no lo destrozan, pero, por muy buenas que estén, hay que tener cuidado.

¿Por qué se piensa que la pasta engorda?

Es posible que esta creencia provenga del uso de salsas muy calóricas que solemos acompañar con la pasta. Al engordar cuando comemos pasta, pensamos que es por la pasta cuando, en realidad, el problema viene del acompañamiento. Las salsas suelen estar llenas de grasas y calorías, como la salsa carbonara, que incluye bacon, o la salsa pesto, que aunque es muy sana por hacerse con aceite de oliva virgen extra, este es muy calórico. Esto me recuerda a la falsa creencia de que el pan engorda, cuando lo que engorda es lo que solemos ponerle dentro, generalmente embutidos de cerdo con altos contenidos de calorías y grasas.

Propiedades beneficiosas de comer pasta para la salud:

Bajo contenido en grasa y colesterol: La pasta contiene solo un 1% de grasa por cada 100 gramos y 350 calorías (en 100 gramos de pasta seca antes de cocer), lo que aporta el 15% de las necesidades calóricas diarias sin consumir casi grasas. Además, no contiene colesterol.

Aporta mucha energía física y mental: Debido a su alto contenido en carbohidratos, la pasta nos proporciona la energía necesaria para soportar momentos de esfuerzo físico e intelectual intenso.

Alto contenido en gluten: El gluten tiene un gran efecto saciante, lo que hará que nos sintamos más llenos comiendo menos.

Buena para la digestión: 100 gramos de pasta sin cocer contienen el equivalente a media cucharadita de celulosa, lo que ayuda a la digestión y combate el estreñimiento.

Muy nutritiva: Contiene minerales como fósforo, magnesio, calcio, hierro, potasio, sodio y vitaminas como la pro-vitamina A, vitamina B1, B2, B6, PP y E.

Bajo índice glucémico (en su versión integral): La pasta integral tiene un índice glucémico más bajo en comparación con la pasta refinada, lo que significa que se digiere más lentamente y ayuda a mantener niveles de azúcar en sangre más estables.

Contenido en fibra (en su versión integral): La pasta integral es una buena fuente de fibra dietética, importante para la salud digestiva y para prevenir el estreñimiento.

Contraindicaciones de comer pasta para la salud:

No apto para celiacos: La pasta contiene un alto nivel de gluten, lo que la hace muy perjudicial para los celiacos.

Preparación con salsas altas en grasas y sodio: Muchas salsas que acompañan a la pasta, como las salsas cremosas o las salsas comerciales, pueden ser altas en grasas saturadas y sodio, lo cual puede ser perjudicial para la salud cardiovascular si se consume en exceso.

Impacto en niveles de azúcar en sangre: Las pastas son ricas en carbohidratos simples, los cuales pueden elevar rápidamente los niveles de azúcar en la sangre. Esto es especialmente relevante para personas con diabetes o dificultades para controlar sus niveles de glucosa.

Impacto en la saciedad: Las pastas tienden a ser menos saciantes que otros alimentos ricos en proteínas y fibra, lo que puede llevar a una mayor ingesta calórica total si no se combinan con alimentos que ayuden a mantener la saciedad.

Un consumo muy elevado es perjudicial: Como todo en la vida, el exceso es malo. Los carbohidratos se convierten en glucosa en nuestra sangre, y si consumimos esta en exceso, por encima de lo que nuestro cuerpo puede gestionar, acaba produciendo obesidad y favoreciendo la aparición de diabetes. Un consumo de 100 gramos de pasta al día es un consumo moderado y respetable.

Para mitigar estos posibles efectos negativos, se recomienda consumir pasta integral en lugar de pasta refinada, moderar las porciones, elegir salsas más saludables como las hechas a base de tomate en lugar de las cremosas, y acompañar la pasta con verduras y proteínas de carnes magras para mejorar el perfil nutricional de la comida.

Espero que este artículo te haya sido de ayuda para resolver todas tus dudas sobre la pasta. Recuerda que siempre se agradece compartir un enlace por redes sociales. Muchas gracias por tu visita y espero que vuelvas muy pronto.