Hay ocasiones en las que, ya sea porque no calculamos bien las cantidades de alimentos antes de cocinar o porque queremos preparar comida extra para otros días, terminamos haciendo demasiada cantidad de comida. Entonces, para evitar que se eche a perder, tenemos dos opciones: o bien comemos lo mismo durante varios días hasta que se termine y no se estropee, lo cual no suele ser apetecible porque acabamos hartándonos de la comida; o bien la congelamos, sabiendo que nunca será igual que recién hecha, y nos surge la duda de si deberíamos haberlo hecho así o si el remedio será peor que el problema que intentamos solucionar.

Guacamole

Sin embargo, no todos los alimentos aguantan igual de bien en el congelador. Algunos apenas cambian después de ser congelados, mientras que otros se estropean por completo. Por ejemplo, cuando congelamos un arroz caldoso, su textura se destruye completamente, convirtiéndolo en una pasta incomible. Es comprensible, por lo tanto, que tengamos temor de cocinar ciertos alimentos en exceso por miedo a no poder congelarlos después y terminar tirándolos a la basura, lo cual, literalmente, sería desperdiciar dinero en un momento en el que no sobra precisamente.

Esta incertidumbre sobre si se pueden congelar algunos alimentos es aún más frecuente cuando se trata de alimentos menos comunes en nuestra gastronomía, como es el caso del guacamole. Esta famosa salsa verde de aguacate, típica de México, que todos conocemos por su uso como acompañamiento en otro plato típico de allí, los nachos mexicanos, es una delicia que personalmente adoro. De hecho, mi interés por saber si el guacamole se podía congelar surgió precisamente por mi pasión por este plato magnífico.

Me gustan tanto los nachos con queso y guacamole que he desarrollado más de tres recetas distintas de este plato. Por eso, llegó un momento en el que decidí aprender a hacer mi propio guacamole para disfrutarlo junto con mis recetas de nachos, lo cual resulta más económico y sabroso que comprar la mayoría de los guacamoles envasados que se venden en los supermercados. Si optáis por comprar, os recomendaría siempre los frescos que se encuentran en la sección de refrigerados, ya que son auténticos y tienen un sabor mucho mejor.

El problema surge cuando hacer guacamole para una sola persona es complicado, lo que casi siempre resulta en una cantidad excedente. Por no tirar lo que me sobra (no solo por el costo económico, sino porque siempre he evitado desperdiciar comida, consciente del hambre en el mundo), me he visto obligado a consumir grandes cantidades durante varios días, lo que al final provoca cierta saturación. Fue entonces cuando surgió la pregunta que responderé en este artículo: ¿se puede congelar el guacamole?

¿Se puede congelar el guacamole y los aguacates o se hacen malos?

¿Se puede congelar el guacamole o se echa a perder?

La respuesta es sí, se puede congelar el guacamole. De hecho, lo he congelado en varias ocasiones y, sinceramente, al descongelarlo queda bastante bien. Esto me ha permitido prepararlo solo una vez y disfrutarlo varias veces con el mismo esfuerzo, sin que se deteriore demasiado. Claro está, siempre está más sabroso cuando se consume recién hecho. Si al descongelarlo notáis que ha perdido algo de frescura, simplemente añadid unas gotitas más de limón o lima y un poco de sal, lo cual devolverá todo el sabor original que tenía cuando fue preparado inicialmente. Así que ahora ya sabéis qué hacer cuando os sobre guacamole y cómo revitalizarlo cuando lo descongeléis.

¿Se pueden congelar los aguacates o se echan a perder?

Decidí responder a esta pregunta también porque está estrechamente relacionada con la anterior. Dado que el guacamole se elabora con aguacate, es importante saber que, en principio, se puede congelar el aguacate y sigue siendo aceptable después de descongelarlo. Aunque su textura puede verse afectada, esto no es un problema si planeamos utilizarlo para preparar una salsa como el guacamole, ya que, al triturarlo, el problema de la pérdida de textura no importa tanto. Si al descongelarlo no tiene la textura que preferís, aquí tenéis una forma de aprovecharlo.

En conclusión, espero que este artículo haya sido útil para responder todas vuestras dudas sobre si se puede congelar el guacamole y los aguacates, y cómo hacerlo sin preocupaciones. Gracias por visitarme y espero veros de nuevo pronto.