Hace mucho tiempo escribí un artículo muy parecido a este, donde respondía a la pregunta de si el arroz se podía congelar o no y cuáles eran los beneficios y las contraindicaciones de hacerlo, ya que, como todo en la vida, todo tiene pros y contras. Debido al éxito que tuvo dicho artículo, me he animado a escribir este, en el cual os voy a explicar si podemos congelar otro de los productos más utilizados en casa debido a su bajo costo, gran sabor y la gran variedad de formas posibles de prepararlo. La pasta es la protagonista de muchos platos, muchos de los cuales son muy famosos.

Como evidentemente ya habréis adivinado por el título, el producto del que os estamos hablando es la pasta, un alimento utilizado sobre todo en los platos de la gastronomía italiana, la cual es conocida en todo el mundo gracias a su gran sabor, lo nutritiva que es, lo sana que es y lo sencilla que es de preparar. Por eso, es comprensible que se haya internacionalizado con tanta fama este maravilloso producto, así como gran cantidad de sus platos típicos.
Cada país ha ido haciendo sus versiones de estos platos, como por ejemplo en España, donde también es muy consumida y donde se comparte la dieta mediterránea en la que se basa la gastronomía de ambos países. Con su fama e internacionalización, a mucha gente de todo el mundo que la usa para cocinar se le habrá pasado por la cabeza ciertas preguntas, entre ellas si la pasta se puede congelar o no.
Muchas veces hacemos comida de más para tener para otros días, evitando así tener que cocinar dos veces, o simplemente hemos medido mal y nos ha sobrado un poco de ese delicioso plato de pasta que hemos preparado. Claro, no queremos tener que tirarlo a la basura ni que se eche a perder en la nevera. Para resolver esa duda, he decidido escribir este artículo, para explicaros si se puede congelar la pasta o no, y cuáles son sus pros y contras a la hora de hacerlo.
¿Se puede congelar la pasta cocinada o un plato preparado con pasta?
Hay dos tipos de respuesta para esta pregunta. Si tuviera que dar una respuesta rápida, la respuesta sería sí, la pasta se puede congelar, tanto recién hervida como con salsas y carnes que hayáis preparado como acompañamiento.
Pero, como todo en esta vida, congelar la pasta tiene sus pros y contras. Además, no es lo mismo congelar unos macarrones que una lasaña, aunque en ambos casos se trate de congelar pasta. Congelar una lasaña o unos canelones no cambiará casi nada su textura ni sabor (siempre que los hagamos caseros, ya que los precocinados no tienen ni punto de comparación). En cambio, unos macarrones congelados sí cambiarán un poco en textura.
Dicho esto, en mi opinión, el cambio de textura es aceptable y, por tanto, prefiero congelar la pasta. El pro de esto es no tirar comida, algo que nunca me ha parecido bien. Sin embargo, el contra es una pérdida de calidad del plato preparado, sobre todo si se calienta en un microondas, algo que desaconsejo completamente. Siempre que recalenteis algo, que sea en una sartén o cazuela.
Así que, la próxima vez que hagáis pasta de más, ya sabéis, podéis congelarla sin ningún problema. Aunque, si se trata por ejemplo de una sopa de pasta, os recomendaría congelar por separado el caldo de la pasta, ya que si no, sí que se estropea bastante la textura de la pasta. En ambos casos, sus propiedades y sabor se mantienen bastante intactos, aunque nunca será lo mismo que recién hechos. Sobre todo, porque la pasta, al guardarse con el caldo, sigue absorbiendo líquido hasta que llega un momento en que aumenta mucho su tamaño y pierde totalmente su textura, quedándose bastante pastosa. Por eso, como he dicho anteriormente, lo mejor sería separarla del caldo a la hora de congelarla.
Es más, si os fijáis en los supermercados, podréis encontrar que ya venden bolsas de pasta cocida y congelada. Por ejemplo, en Mercadona, en su sección de congelados, tienen una bolsa de espirales de pasta congelados. Personalmente, no los he comprado, pero si los vende una gran superficie es porque el producto tiene su éxito y se vende.
En fin, espero que este artículo os haya sido de ayuda y que vuestras dudas hayan sido resueltas. Siempre se agradece que compartáis un enlace del artículo a través de redes sociales. Muchas gracias por vuestra visita y espero que volváis muy pronto.